El término Restauración incluye el período comprendido entre la caída de Napoleón (1815) y el inicio del proceso revolucionario de 1830. Esta etapa se caracterizó por el intento de recomposición del entramado del Antiguo Régimen, algo que sus partidarios no consiguieron sino de forma limitada.
1. El congreso de Viena
El Congreso de Viena fue convocado con el objetivo de recomponer el mapa europeo tras los cambios de fronteras que Napoleón habia llevado. En él participaron las principales potencias, representadas por sus respectivos embajadores: Austria (Metternich), Gran Bretaña (Castlereagh), Rusia (Alejandro I), Prusia (Humbolt) y Francia (Talleyrand). España intervino superficialmente como potencia de segundo orden.
Su ideario se puede resumir en los siguientes puntos:
A) El intento de restaurar las monarquías absolutas y la sociedad estamental, descompuesto en muchos paises por la Revolución Francesa y las conquistas napoleónicas. Por tanto se defiende la idea de legitimismo que reafirmaba el origen divino del poder de los reyes. En virtud de este principio Talleyrand logró reponer en Francia a los Borbones en la figura de Luis XVIII, hermano del guillotinado Luis XVI.
B) La búsqueda de un equilibrio entre las cinco grandes potencias. Para ello se configuró un nuevo mapa de Europa donde no se tuvieron en cuenta los sentimientos de los pueblos o las naciones según la lengua o la historia si no los intereses de los vencedores de napoleon:
El Reino Unido, sin ambiciones territoriales concentró sus esfuerzos en conseguir el dominio marítimo.
Rusia obtuvo, entre otros, el control de gran parte de Polonia y la anexión de Finlandia.
Austria penetró en Italia.
Prusia recibió Renania, Sarre y Sajonia.
Francia, fue rodeada de "estados-tapón" con el objeto de evitar el posible renacimiento de su expansionismo. Entre éstos destacó el de los Países Bajos, unión de Holanda y Bélgica y el Piamonte.
C) La solidaridad entre los estados para garantizar los puntos decididos en el congreso, poco despues de este se decidió la creación de la Santa Alianza, donde Rusia, Prusia, Austria y Francia se comprometian a la cooperación mutua para neutralizar los potenciales movimientos revolucionarios liberales y nacionalistas que se podían oponer a las decisiones del congreso
2. La oposición al congreso de Viena
El congreso de Viena iba en contra de dos ideas que habían adquirido una gran fuerza tras la revolución francesa, el liberalismo y el Nacionalismo.
A) Oposición del Liberalismo: El congreso de Viena negaba la soberanía nacional, la igualdad ante la ley, las libertades individuales y eso le enfrentó contra el liberalismo. Los liberales se organizaron primero en grupos secretos como los masones o los carbonarios con la intención de conspirar contra los monarcas absolutos de distintos países europeos, estas sociedades lograron éxitos parciales en 1920 (En España los liberales gobernaron durante tres años, obligando al rey a firmar la constitución) pero sin el apoyo de un pueblo que desconocía lo que defendían y la santa alianza protegiendo a los monarcas fracasaron sus movimientos, a partir de entonces los liberales ya no conspiraran si no que trataran de difundir sus ideas entre las clases bajas para buscar su apoyo, este apoyo llevará a las revoluciones de 1830 y 1848 donde de logrará expulsar definitivamente a los monarcas absolutos de Europa occidental. Habían nacido los países con parlamento, elecciones y libertades básicas, igualdad ante la ley, aunque no política pues una vez obtenido el poder los liberales rompieron su alianza con el pueblo e impusieron el sufragio censitario. Para la llegada de las democracias actuales con sufragio universal tendremos que esperar hasta el siglo XX.
B) Nacionalismo: es la ideología que defiende la existencia de comunidades diferenciadas, asentadas sobre un territorio propio y con derecho a formar un Estado. A lo largo del siglo XIX, esta constituyó una corriente que impulsó la creación de nuevos estados nacionales, al tiempo que reforzaba los lazos entre los ciudadanos de los ya existentes.
Fue como ya comentamos la revolución francesa con su idea de soberanía nacional frente al absolutismo, la que despertó esta ideología, las invasiones napoleónicas no solo difundieron estas ideas si no también un rechazo hacia el invasor francés que llevo a ensalzar las tradiciones, lengua y cultura de los pueblos invadidos como ocurrió en España, Alemania o Rusia.
Existen dos tipos de corrientes nacionalistas:
- CORRIENTE LIBERAL: Considera que la nación y el estado que debe formar, surgen por la voluntad de los individuos que la componen. Qué acuerdan vivir bajo las mismas leyes e instituciones comunes. Como vemos este pensamiento enlaza con la idea de soberanía nacional, son los ciudadanos que dejan de ser súbditos con la revolución los que eligen formar un estado, así que este nacionalismo se vincula con la revolución Francesa y mas tarde con la unificación italiana.
- CORRIENTE CONSERVADORA O ORGÁNICA: Considera a la nación a aquellos grupos de ciudadanos que representan rasgos comunes: Lengua, religión, cultura, territorio, tradiciones e historia. La nación esta por encima de la libertad o voluntad de los individuos, aquel que nace en ella es portador de esos rasgos lo desee o no. Esta corriente nace en Alemania como oposición a las invasiones Napoleónicas y tiene un carácter conservador pues en ella la soberanía nacional no tiene importancia.
El sentimiento nacionalista ya estará presente durante las guerras napoleónicas y en las revoluciones de 1820 (independencia de Grecia frente a Turquía) 1830 (independencia de Bélgica frente a Holanda) y 1948 (Primeros intentos de unificación Alemana e Italiana) o la independencia de América Latina. Los dos hechos más significativos en Europa fueron las unificaciones de Italia y Alemania:
3. La unificación Italiana
B) Nacionalismo: es la ideología que defiende la existencia de comunidades diferenciadas, asentadas sobre un territorio propio y con derecho a formar un Estado. A lo largo del siglo XIX, esta constituyó una corriente que impulsó la creación de nuevos estados nacionales, al tiempo que reforzaba los lazos entre los ciudadanos de los ya existentes.
Fue como ya comentamos la revolución francesa con su idea de soberanía nacional frente al absolutismo, la que despertó esta ideología, las invasiones napoleónicas no solo difundieron estas ideas si no también un rechazo hacia el invasor francés que llevo a ensalzar las tradiciones, lengua y cultura de los pueblos invadidos como ocurrió en España, Alemania o Rusia.
Existen dos tipos de corrientes nacionalistas:
- CORRIENTE LIBERAL: Considera que la nación y el estado que debe formar, surgen por la voluntad de los individuos que la componen. Qué acuerdan vivir bajo las mismas leyes e instituciones comunes. Como vemos este pensamiento enlaza con la idea de soberanía nacional, son los ciudadanos que dejan de ser súbditos con la revolución los que eligen formar un estado, así que este nacionalismo se vincula con la revolución Francesa y mas tarde con la unificación italiana.
- CORRIENTE CONSERVADORA O ORGÁNICA: Considera a la nación a aquellos grupos de ciudadanos que representan rasgos comunes: Lengua, religión, cultura, territorio, tradiciones e historia. La nación esta por encima de la libertad o voluntad de los individuos, aquel que nace en ella es portador de esos rasgos lo desee o no. Esta corriente nace en Alemania como oposición a las invasiones Napoleónicas y tiene un carácter conservador pues en ella la soberanía nacional no tiene importancia.
El sentimiento nacionalista ya estará presente durante las guerras napoleónicas y en las revoluciones de 1820 (independencia de Grecia frente a Turquía) 1830 (independencia de Bélgica frente a Holanda) y 1948 (Primeros intentos de unificación Alemana e Italiana) o la independencia de América Latina. Los dos hechos más significativos en Europa fueron las unificaciones de Italia y Alemania:
3. La unificación Italiana
Durante la primera mitad del siglo XIX, los territorios dependientes de Austria (Lombardía-Véneto) habían protagonizado rebeliones contra su dominadora, en el seno de un movimiento de carácter liberal denominado "Risorgimento", del que formaron parte figuras como el escritor Mazzini o el músico G. Verdi cuyo coro de los esclavos hebreos se convirtió en símbolo de la unificación. También destacó la acción de sociedades secretas como la de los Carbonarios. Pretendían la creación de un estado italiano unificado, libre de injerencias extranjeras y de carácter liberal.
El origen del proceso de unificación tuvo lugar en los territorios del norte, en torno al reino de Piamonte-Cerdeña, estado que se había industrializado tempranamente, con una burguesía liberal influyente, cuyo monarca Victor Manuel II era el único monarca constitucional de Italia y por tanto única esperanza de los nacionalistas liberales para dirigir la unificación, como vemos el nacionalismo italiano iba a ser de corte liberal.
Protagonistas esenciales en la búsqueda de la unificación fueron el conde de Cavour, primer ministro de Piamonte-Cerdeña y el aventurero Giuseppe Garibaldi que emprendió la anexión del sur. También intervino el emperador de Francia Napoleón III ayudando en la guerra del Piamonte contra los Austriacos y una vez unificada Italia impidiendo que el nuevo Reino de Italia unificara Roma, Esta fue ocupada tras la derrota de Napoleón III en la guerra Franco Prusiana de 1870 convirtiéndose en capital de Italia.
3. La unificación Alemana
Desde la edad media el territorio alemán estaba formado por una serie de estados independientes: reinos, principados, ciudades independientes, condados, que compartían la misma lengua pero no las mismas instituciones políticas. De estos lso dos más importantes eran Austria y Prusia.
El motor de la unificación correspondió a Prusia. Era el estado más potente económica y militarmente de Alemania. En 1834 Prusia creó el Zollverein, una unión aduanera, importante paso hacia la unificación, en la que participaron numerosos estados alemanes. No así Austria, que quedó excluida. El principal artífice de la unificación alemana fue el canciller de Prusia Bismarck. Alternó para ello la diplomacia y la guerra. Aliado a Austria arrebató a Dinamarca diversos territorios (Schleswig, Holstein y Lauenburg). En 1866 venció a Austria, creando la Confederación Alemana del Norte que excluía a su rival. Finalmente, en 1870, venció a Francia (Napoleón III), consiguiendo los territorios de Alsacia y Lorena creando el Imperio Alemán. Como vemos la unificación alemana fue de signo conservador (autoritaria), apoyada por la alta burguesía industrial y la nobleza terrateniente, influidas por la corriente romántica. El nuevo Estado quedaba constituido en una monarquía federal (II Reich) representada por Guillermo I rey de Prusia, bajo la supremacía de Prusia.






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